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DE LO GENERAL A LO ESPECÍFICO, O ESO SE DICE. IMPLICACIONES, MEDIAS VERDADES Y REFLEXIONES PARA EL TRAIL RUNNING

De lo general a lo específico’ y ‘de las debilidades a las fortalezas’. Es decir, a medida que se acercan las competiciones principales, 1) lo específico (lo que más de parece a la competición) gana relevancia frente a lo general (lo que menos se parece) y 2) las fortalezas se trabajan más y se tratan de explotar frente a las debilidades, que suelen trabajarse más lejos de competición Esto son consignas que, especialmente desde la lógica y el empirismo, están arraigadas y se han aplicado en el proceso y la planificación de entrenamiento. De esa manera, se tienen en cuenta tanto los requerimientos, demandas y exigencias de competición como, en parte, la individualidad del corredor o la corredora. Y es que, al final, durante la temporada  (y vida deportiva) se ponen en una balanza diferentes aspectos que ganan o pierden peso en función de lo que se quiera priorizar. En esta nota, vamos a poner en tela de juicio y analizar algunos de ellos.

Este ‘juego de balanzas’ o peso de algunos actores, además, se mostraría a diferentes escalas, no solo durante la temporada. Por ejemplo, también durante una vida deportiva o mirándolo desde el desarrollo desde edades más tempranas: más peso de habilidades coordinativas, del multideporte, de los requerimientos generales y del ‘educar’ en la competición en edades inferiores vs  mayor peso del volumen, de la especialización deportiva, de la especificidad, de la competitividad… en edades más adultas, son aspectos que varían el balanza según se avanza en el desarrollo y crecimiento deportivo. 

En definitiva, progresar en contenidos, en naturaleza, en orientación y en magnitud de la carga y de la tarea parece lógico. Además, toda programación a largo plazo tiene en cuenta, especialmente, tres principios fundamentales: el de continuidad (que haya las mínimas interrupciones en un proceso), el de progresión (incremento paulatino de las cargas) y el de especificidad (que las tareas se asemejen, al menos progresivamente, a las demandas del deporte en el que se quiera mejorar). Y es que, más allá de la metodología, tipos de planificación, etc., el respeto a los principios de entrenamiento es la base; sin eso, lo demás carece de solidez.

 

 

De cualquier modo, y centrándonos en una planificación, podríamos decir que 3 son los aspectos más relevantes que pueden condicionar los modelos, estrategias y decisiones que se toman a la hora de planificar:  

 

1. Objetivos generales vs específicos.